pensamientos

Callum Innes en su estudio Film INGLEBY Gallery

Aquello que es evidente

Aquello que es evidente 1200 663 fcescxavier
Callum Innes en su estudio Film INGLEBY Gallery

With my work in abstraction, I think about it as photography, as photography freezes moments in time, so I work with time more than anything else.

Para entender el misterio de Callum Innes miro repetidas veces los 5 minutos y 24 segundos que dura este video. Le descubro pocos días antes de su exposición en Madrid en el espacio Ivory Press. Es efectivamente un descubrimiento, hojeo los libros que tienen publicados de su obra y me apunto el día de la inauguración, una vez más no podré asistir. Busco en internet y aparece este sencillo video que él mismo inicia con un paseo por su estudio.

“I am Callum Innes this is my studio in Edimburgh…”

En el minuto y 44 segundos inicia una demostración de su proceso de pintar.  Reserva en un papel de acuarela un espacio casi cuadrado con una cinta adhesiva. Coge una brocha plana y un tubo Smincke de blue Delft  que presiona para depositar unos dos centímetros de pasta de acuarela, acto seguido, con agilidad, humedece la brocha en agua e impregna las cerdas de pintura hasta lograr una viscosidad uniforme, con un gotero deposita más agua para lograr la carga precisa que le permita deslizar la brocha sobre la superficie blanca del papel. Con un papel seca y limpia la parte metálica de la brocha para evitar el goteo, moja un poco más de pintura y la acompaña con una mano debajo hasta empezar a aplicar el color sobre la superficie, en seguras pinceladas anchas y horizontales que se superponen primero horizontalmente y posteriormente de modo vertical hasta crear una superficie uniforme. Los tres minutos que pueden durar las siguientes operaciones son un ritual que repite dos días de cada semana mientras espera que los cuadros al oleo sequen, hay una especie de costumbre en su proceso, un proceder automático que no logra alejar el misterio. Callum Innes pinta y despinta con la certeza del que quiere encontrar. Su procedimiento tiene algo de despreocupado, es como si la secuencia de tiempo fuera la clave de todo. Como si se despersonalizara su momento al convertirse la obra en una continuación de momentos que lo posponen todo a un hallazgo final. Me fascina esa mantenida claridad que le hace no detener esta cadena de intercambios de color para finalmente fundirlos con una brocha de esponja que le permite quitar el color sobrante.

Descubrir minutos antes de iniciar este escrito la  frase que lo empieza es para mi la primera revelación. Hace algunos meses de esta exposición y sigo meditando sobre la generosidad de Callum Innes al mostrar su proceso, sabedor de que es imposible repetirlo. Al descubrirnos el misterio de revela el misterio pero este no se desvanece sino que aparece con más nitidez, con más certeza.

Relaciono este descubrimiento con el término griego que descubría hace años “aletheia”. Un término usado por Martin Heidegger para hablar del ser. Alétheia, es el concepto filosófico que se refiere a la sinceridad de los hechos y la realidad. Literalmente la palabra significa “aquello que no está oculto”, “aquello que es evidente”, lo que es verdadero. También hace referencia al “desocultamiento del ser”.

No queda mucho por contar al respecto. Es curioso que todo el proceso de trabajo de Callum Innes sea literalmente un proceso de revelación del misterio y que eso quede de un modo tan evidente expuesto en You tube.

Paintings can exist by themselves

La belleza es un modo de ser de la verdad

Martin Heidegger

monje mirando el mar de Caspar David Fiedrich

Llum més llum

Llum més llum 1500 1125 fcescxavier
monje mirando el mar de Caspar David Fiedrich

Escolto de matinada “Monje mirando el mar” de Carlos Mezquida.

Curiosament fa uns dies contemplava a Berlín al Altes Museum el quadre amb el mateix títol de Caspar David Fiedrich i arrel d’aquesta visió deixava uns pensaments escrits. Ara el reviso i m’endinso en una mirada senzilla i alhora inmensa.

Per qué quan veiem la llum, aquesta se’ns mostra tan sencera i tot sembla cedir amb naturalitat al seu traspàs. Les grans obres comparteixen un mateix neguit i una mateixa visió. Una clara boirina, aquesta calitxa lluminosa no pot ser més que una visió serena i trascendent de present com una eterna presència del jo etern.

Esfereidora per molts, serena al cap i a la fi per tots. Rothko la pinta fins els darrers dies, aquesta llum grisa intensa, vibrant quasi esmorteïda en l’infralleu. Caspar David Friedrich la pinta errant, lluminosa i radiant, present com la llum d’un ressol que permet mirar però t’obliga a aclucar els ulls amb intermitència.

La llum segueix essent el motiu etern de la pintura i jo segueixo admirant-la mentre fustro cercant-la en les meves aquarel.les.

Brutes, així es com interpreta la meva mirada les coses. Em cal més llum, cal molta més llum.

páginas 54 y 55 de la salvación de lo bello

Han passat gairebé 3 anys desde l’estiu a Berlin. Diumenge 18 de juliol. Llegeixo en un migdia calurós “La salvación de lo bello” de Byung-Chul Han. Mentrestant sona rerafons Swetter more bitter de Oscar Jerome. Res es triat al capdavall. Sóc dels que penesn que les coses ens trien, de la mateixa manera que tot ens mira.

El objeto bello “ni lo urgimos ni los forzamos”.  En presencia de lo bello como “el concepto y la finalidad plenamente realizados”, el sujeto mismo renuncia por completo a su interés por él. Sus ansias se retiran. (…) Dejar de ser es más el desasimiento sereno, sería su postura hacia lo bello. Lo bello es lo único que enseña a demorarse desinteresadamente en algo: “Por eso, la contemplación de lo bello es de tipo liberal, un dejar estar a los objetos como libres e infinitos en sí mismos, sin querer poseerlos ni utilizarlos como útiles para necesidades e intenciones finitas”

Retorno a Rothko, es un pintor que m’impressiona, especialment les darreres obres, aquella cendra lluminosa que ho encen tot, d’una opacitat extranya, en la transició del colors superposats. Hi ha un llibre que entén molt bé el procés de la seva pintura. “Sacrificio y creación en la pintura de Rothko” de Amador Vega Esquerra. Unos párrafos narran el misterio desvelado:

De hecho, ya en 1945 había asumido el reto de seguir dando mayor concreción a sus símbolos de cara a obtener mayor claridad. No hay nada que permita pensar en una actitud repetitiva o acomodada a estadios expresivos estables. Incluso en las series de piezas más semejantes es posible percibir la persistente inquietud que le permitirán continuar con la dinámica de los hallazgos.

I ara el mateix Rothko per parlar de la llum, de la troballa, del miracle:

La herramienta más importante que el artista modula mediante la práctica constante es la fe en su habilidad para producir milagros cuando son necesarios.

Pero pienso yo si hay algo que pueda resolver el sujeto en este reto de obrar el milagro, más bien es gracias a esa transformación del sujeto en objeto, en ese chamán que emerge de la oscuridad como describe  a Giacometti Jean Clay en su libro “rostros del arte moderno”. Me gustaría tener este ensayo que no he vuelto a leer desde que lo hiciera en la biblioteca de Bellas Artes y que definió mi visión del maestro de la bruma, de la percepción afilada y diminuta como la navaja que empleaba para modelar.

Los cuadros deben ser milagrosos: en el momento en que se concluyen, la intimidad entre la creación y el creador se acaba. Éste se convierte en un extraño. El cuadro tiene que ser para él, como para cualquiera que lo experimente después, una revelación, la resolución inesperada y sin precedentes de una necesidad eternamente familiar”

“…feel I am ready for my love” acaba Lilac Tree de Nina Simone, es pot definir millor el miracle.